Virgo es uno de los tres signos de Tierra, y como tal la practicidad y todo aquello que sea “terrenal” es importante para su vida. Los nacidos bajo este signo tienen una gran inteligencia emocional y un sentido muy realista de la vida. Saben muy bien que esta es finita y como tal asumen cada día de sus vidas y tratan de aprovecharlo al máximo, descartando todo lo que no les hace bien. Cuando se enfrentan con un problema, luchan de pie y no se dan por vencidos fácilmente. La ansiedad de la cual son víctimas, es la que suele jugarles una mala pasada. Muchas veces se amargan por razones en las que ellos no pueden actuar.

Lo más destacable de Virgo

Los virginianos poseen varias características que sobresalen inmediatamente y una de ellas es la obstinación con la que enfrentan cada cosa siguiendo sus impulsos y con la cabeza puesta en el objetivo muchas veces sin escuchar voces ni medir consecuencias. Desde algo completamente cotidiano, hasta su mayor proyecto de vida, Virgo los enfrenta con gran vehemencia y entre otras cosas, esto explica por ejemplo el hecho de porque los virginianos son tan pulcros, prolijos y hasta obsesivos con la limpieza.

A ellos les gusta vivir en un lugar ordenado y pulcro, pero para ello no basta con hacer una simple limpieza. Virgo le saca brillo a cada picaporte de una puerta, y no deja una sola pelusa en el piso. El ahínco que le dedica a la tarea es parte de su esencia obstinada y vehemente la que muchas personas no pueden llegar a entender y hasta se alejan de ella por llegar a extremos como estos.

Virgo es estudioso y muy consecuente con lo que se plantea en el amor

Cuando Virgo inicia su etapa de estudios, se fija metas muy ambiciosas y no se detiene hasta que las consigue. En el medio es capaz de transitar por un camino lleno de obstáculos, pero él confía en lo que quiere y lucha fuerte para ello. También en sus relaciones afectivas es capaz de amar con mucho fervor.

Si bien tarda tiempo en asumir una relación de pareja sólida, cuando se enamora se entrega sin medida. Es un buen compañero de batalla y lucha codo a codo por los objetivos de la pareja y es gracias a ello que logra sus objetivos. Claro que esa obstinación le trae algunos dolores de cabeza, además de mucho esfuerzo y esmero.